La letra exacta de la palabra correcta

martes, 11 de noviembre de 2008

5 años después

Como cambian las cosas, como cambia la vida... evolucionamos. Y es que hace 5 años ya que empece a colaborar aquí, y recuerdo... Lleno de ilusiones y de miedos, de sueños... de ganas de acabad con el mundo de un solo bocado, convencido de hacer cosas nuevas, de aplicar toda la fresca teoría de la universidad. A cuestas solo los recuerdos de buenas épocas, mi preocupación por salir adelante y demostrarme de lo que era capaz. Y es increible como crecemos, como obtenemos lo que queremos y no tal y como lo planeamos porque a veces es mucho mejor y en otras no sale como lo esperamos.

Doy gracias por lo que he alcanzado en 5 años, se que me falta mucho aún y que lo voy a lograr. Mi consejo... nunca perder de vista los objetivos porque los sueños se pueden alcanzar

viernes, 31 de octubre de 2008

Colchón inflable con aroma a hogar...

Y es que han sido muchos cambios, y en verdad espero que sean para bien. Y no es que sea dificil acostumbrarse a estar lejos, cuesta, pero ya llevábamos 6 meses más o menos, lo que cuesta y mucho, es dejar atrás tu casa, tu espacio, tu hogar, ahora empiezo de "cero" otra vez, de nuevo soy el intruso en la familia, que con toda la certeza del mundo se que me quieren, pero vuelvo a la misma, entro en un espacio que si bien estaba libre, no era para mi.
Son ya casi 4 semanas de dejar atrás otra casa, más de 6 de dejar el hogar de mis padres, ahora seré una visita familiar, mientras encontramos como formar nuestro hogar y tener nuestro espacio.
Y eso es lo que más extrañamos, una siesta, una pelicula, la cocina con sus aromas experimentales, literalmente sacados de la manga, pero aromas con amores inmersos en los platillos. ¿Cómo cuesta estar lejos? ¿Cómo cuesta acostumbrarse a no hacer lo que quieras?
Cuando la preocupación no era otra mas que, porqué prefieres dormir en suelo, la respuesta no explicita era porque el colchón inflable tiene más aroma a hogar... y mi preocupación era porqué no podemos tener nuestro espacio...

miércoles, 25 de junio de 2008

Mensaje 400...

9.16 pm. recibí un mensaje, bastante alentador, que me hace pensar, soñar y desear, sabemos que será complicado, que al día de hoy, no hemos encontrado la formula, pero de alguna manera, sabemos que vamos por el camino correcto. Si, las cosas no se nos están facilitando, y quien dijo que la vida es fácil, y si así fuera que aburrido. Hasta hoy, cada uno ha alcanzado ciertas metas, que sabemos que las hemos alcanzado por el apoyo de los dos.

Mi respuesta al mensaje 400 fue casi inmediata, o bueno fue lo mejor que pude, si tomamos en cuenta que iba manejando... la verdad es que me alegraste la noche, el dia había sido patetico, y el mañana se veía aun peor, pero ese mensaje literalmente mi hizo el trayecto a casa mucho más placentero, me hizo feliz.

Llegue a casa, o bueno logre estacionarme, una pertinaz y romantica lluvia impidio que pudiera bajarme del auto, quise disfrutar ese momento de soledad y llenarme de alegría; revisar nuevamente el mensaje, lo lei y cerre mi celular, y fue ahi dónde me di cuenta del accidente coincidental, era mi mensaje 400...

miércoles, 18 de junio de 2008

Gracias Rufo!!!!



El día llego, después de mucho pensarlo, tuve que decir adios al compañero de los ultimos 4 años, no me quedó más que agradecerle el tiempo que compartimos los caminos, el tiempo que nos protegió en el que gracias a los dos, nunca nos pasó nada.

Fue mi primer auto y nuevo!! al fin lo había logrado, el carro que quería, como lo quería, y NUEVO, un IBIZA ROJO, a partir de ese momento te convertiste en RUFO!

Fue dificil, pero todo tiene un ciclo, y el nuestro terminó, fue muy dificil, pero prefiero, recordar, el día que me lo entregaron, ese olor a nuevo... que jamás se olvida.



No me queda más que decirte gracias amigo, gracias Rufo. Te deseo mucha suerte en tus proximos recorridos, y así como a mi me cuidaste, cuida a aquel que sea tu conductor.

miércoles, 4 de junio de 2008

El niño y el cajón

"Señor, le boleo sus zapatos?" pregunto el niño acercándose tímido a la mesa... sus ojos se desviaban hacia la comida de nuestra mesa... la respuesta inmediata fue: no!... gracias... después la pregunta cambió: ¿me regala algo de comer?... el silencio invadió la mesa... un pan con un pedazo de carne adentro... sin ningun miedo se sento en una silla cercana a nuestra mesa, devoró de dos o tres mordidas el pequeño bolillo, en sus ojos sólo se veía hambre, cansancio... cuantas horas llevaba sin comer algo... eran más de las 9 de la noche... seguido fueron otros trozos de comida y un refresco... mismos que también se devoró. Por lo que me platican el niño camina diário por las calles del centro de Córdoba, en alguna ocasión, acompañado de un perro, callejero como él, imagino que juntos se defienden, que se platican, que día a día buscan la manera de sobrevivir en un mundo lleno de indolencia. No se dedica a pedir limosna, camina cargando un cajon para bolear zapatos, 12 o 15 pesos debe costar máximo el servicio y cuantos podrá hacer al día; pero la noche del sábado por la noche no creo que haya hecho mucho...
Sentado dentro del restaurante, devorando un trozo de quesadilla, descanzando, al menos tuvo unos minutos para ver la televisión...
A dónde quiero llegar con esto... qué diferencia entre la gran ciudad y Córdoba, en otros lugares de inmediato lo ubieran echado fuera, allí en Córdoba, lo dejaron entrar, sentarse y comer algo... por lo menos esa noche.
Esa noche, nos movió el corazón, nos dolió o tal vez sólo sentimos compasión y fue esa noche que a nosotros nos dolió lo que le pasa a ese niño... y mañana a quien le dolerá?

viernes, 30 de mayo de 2008

Y después de todo... perdió el Cruz Azul

Pocas veces veo el futbol, y todavía son más raras las veces que veo el futbol nacional, pero ayer, no se si fue por curiosidad o por poder platicar con los colegas sobre el magno acontecimiento.
He visto mundiales, Eurocopas, partidos de liga europea, y para mi vago conocimiento sobre el tema, considero que esos sí son verdaderos futbolistas, corren 20 deportistas profesionales atras de un balón de un lado a otro de la cancha, suben, bajan (así dicen en la tele) cambian de juego (y no es que se pongan a jugar matatena) el caso es que verdaderamente se rompen el alma en cada partido. A lo largo del juego, también se tiran patadas, manotazos, es más hasta besos los muy jotos, y se aguantan, se paran y siguen corriendo.
El partido de ayer, del Cruz Azul y Santos, creo que alcanzo un poco del nivel de juego europeo, tuvo suerte, sin embargo gano el equipo Santos.
¿porqué el futbol mexicano no puede ser igual en todas las jornadas? ¿será que el futbol ya no es un deporte si no un negocio?
Será que se perdió el espíritu deportivo, que son simples mercenarios más que jugadores profesionales...
Tal vez sea por eso que el futbol mexicano se merece el no haber ido a los juegos Olimpicos de Beijin...
Ojalá pudieran ver más futbol (a quienes les apasiona) como el de ayer, futbol agerrido, intenso, interesando, incansable, con hambre de ganar; y mejor aún, que así fueramos todos los mexicanos todos los días.

martes, 1 de abril de 2008

La tierra de la señora fuerte...


El clima cálido, húmedo, digamos que un ambiente familiar y extraño, así es El Salvador, así es latinoamérica.


Cuantos años desde aquella noche en que partió de su nación, dejando atrás, historia, sueños, desencantos y quién sabe cuantas cosas más. Exactamente no se si fue de día o de noche, pero puedo asegurar que dolio, en lo más profundo de su alma, de su corazón.


A los casi 30 años de mi vida, y a casi 5 meses de su partida, pise el suelo que hacía más de 60 años la vio partir. Cuanta história había en esos cerros, en esa tierra, en la que entre sueños y balas, sudor y sangre, entre la guerrilla y la libertad.

No puedo negar que sentí que alguien me acompañaba, que me tomó del brazo y con orgullo me enseño sus orígenes, los de mi madre y porqué no, también los mios. Durante esos días, creo que me acordé más de ella que el día que partió, recuerdo que me platicó de sus caballos, de la hacienda, de su nana, de cómo le brillaban los ojos entre de tristeza y de felicidad, de añoranza de los tiempos en que ella era la reina de la hacienda. Tal vez ahora entiendo el carácter tan fuerte, su rostro rígido cuando debía serlo, y noble y amable cuando también era necesario.
Hay tantas cosas que hubiera querido decirle antes de que partiera, me hubiera gustado decirle que me enseñara su tierra, el lugar dónde crecio y que me contará un poco más de su historia...