El niño y el cajón
"Señor, le boleo sus zapatos?" pregunto el niño acercándose tímido a la mesa... sus ojos se desviaban hacia la comida de nuestra mesa... la respuesta inmediata fue: no!... gracias... después la pregunta cambió: ¿me regala algo de comer?... el silencio invadió la mesa... un pan con un pedazo de carne adentro... sin ningun miedo se sento en una silla cercana a nuestra mesa, devoró de dos o tres mordidas el pequeño bolillo, en sus ojos sólo se veía hambre, cansancio... cuantas horas llevaba sin comer algo... eran más de las 9 de la noche... seguido fueron otros trozos de comida y un refresco... mismos que también se devoró. Por lo que me platican el niño camina diário por las calles del centro de Córdoba, en alguna ocasión, acompañado de un perro, callejero como él, imagino que juntos se defienden, que se platican, que día a día buscan la manera de sobrevivir en un mundo lleno de indolencia. No se dedica a pedir limosna, camina cargando un cajon para bolear zapatos, 12 o 15 pesos debe costar máximo el servicio y cuantos podrá hacer al día; pero la noche del sábado por la noche no creo que haya hecho mucho...
Sentado dentro del restaurante, devorando un trozo de quesadilla, descanzando, al menos tuvo unos minutos para ver la televisión...
A dónde quiero llegar con esto... qué diferencia entre la gran ciudad y Córdoba, en otros lugares de inmediato lo ubieran echado fuera, allí en Córdoba, lo dejaron entrar, sentarse y comer algo... por lo menos esa noche.
Esa noche, nos movió el corazón, nos dolió o tal vez sólo sentimos compasión y fue esa noche que a nosotros nos dolió lo que le pasa a ese niño... y mañana a quien le dolerá?
Sentado dentro del restaurante, devorando un trozo de quesadilla, descanzando, al menos tuvo unos minutos para ver la televisión...
A dónde quiero llegar con esto... qué diferencia entre la gran ciudad y Córdoba, en otros lugares de inmediato lo ubieran echado fuera, allí en Córdoba, lo dejaron entrar, sentarse y comer algo... por lo menos esa noche.
Esa noche, nos movió el corazón, nos dolió o tal vez sólo sentimos compasión y fue esa noche que a nosotros nos dolió lo que le pasa a ese niño... y mañana a quien le dolerá?

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio