La letra exacta de la palabra correcta

martes, 1 de abril de 2008

La tierra de la señora fuerte...


El clima cálido, húmedo, digamos que un ambiente familiar y extraño, así es El Salvador, así es latinoamérica.


Cuantos años desde aquella noche en que partió de su nación, dejando atrás, historia, sueños, desencantos y quién sabe cuantas cosas más. Exactamente no se si fue de día o de noche, pero puedo asegurar que dolio, en lo más profundo de su alma, de su corazón.


A los casi 30 años de mi vida, y a casi 5 meses de su partida, pise el suelo que hacía más de 60 años la vio partir. Cuanta história había en esos cerros, en esa tierra, en la que entre sueños y balas, sudor y sangre, entre la guerrilla y la libertad.

No puedo negar que sentí que alguien me acompañaba, que me tomó del brazo y con orgullo me enseño sus orígenes, los de mi madre y porqué no, también los mios. Durante esos días, creo que me acordé más de ella que el día que partió, recuerdo que me platicó de sus caballos, de la hacienda, de su nana, de cómo le brillaban los ojos entre de tristeza y de felicidad, de añoranza de los tiempos en que ella era la reina de la hacienda. Tal vez ahora entiendo el carácter tan fuerte, su rostro rígido cuando debía serlo, y noble y amable cuando también era necesario.
Hay tantas cosas que hubiera querido decirle antes de que partiera, me hubiera gustado decirle que me enseñara su tierra, el lugar dónde crecio y que me contará un poco más de su historia...